La hora del baño: parte I

Hace poco vimos cuáles fueron los primeros sustitutos en mi día a día cuando empecé a tratar de vivir residuo cero. Estamos muy acostumbrados a vivir con lo que tenemos alrededor sin hacernos demasiadas preguntas, pero al abrir repetidamente el pequeño armario detrás del espejo o de ducharme con plástico a mi alrededor, decidí que ya era hora de que intentase mejorar mi cuarto de baño. Así que hoy os voy a contar qué sustitutos he ido encontrado para la algunas de mis necesidades. En la segunda parte del post, hablaremos de muchas más cosas.

Sólo quiero recordar algo muy importante antes de empezar: si aún tenéis productos en plástico, usadlos. No vale la pena que tiréis a la basura algo que ya está en vuestra posesión y que podéis usar. Si no queréis usarlo bajo ninguna circunstancia podéis regalárselo a alguien que si vaya a usarlo, pero nunca a la basura. La compra ya está hecha, y más vale usarlo que no gastar más de lo normal. Una vez dicho esto, vamos allá.

1. Champú sólido/ a granel

El primer champú que compré fue todo un cambio del champú normal. El pelo se me engrasaba más rápido de lo normal, y creo que es porque era totalmente natural, sin ningún tipo de aditivo y a mi pelo le costaba desintoxicarse. Lo malo de este champú es que mi pareja no quería utilizarlo, y seguía comprando champú en plástico, así que encontramos algo que a las dos nos va bien: champú sólido de LUSH. A ella le gusta y le va bien para sus rizos y yo estoy contenta de usar un champú sólido y vegano. En mi tienda a granel en Bergamo, Negozio Leggero, puedo comprar champú líquido si traigo mis propios frascos, así que eso es lo siguiente que probaremos, y a ver qué nos gusta más. ¿O puede que queráis probar el no poo? Aquí os dejo un link de la Ecosmopolita dónde ella cuenta su experiencia con esto de no usar champú.

2. Jabón del cuerpo sólido/ a granel

Aquí tenéis un caso más o menos igual al del champú. Nosotras aún estamos usando un pack que mi madre le regaló a mi pareja para Navidad de The Body Shop, que contenía jabón sólido, jabón líquido y una crema hidratante, todo de mango. Así que una vez acabemos con el jabón líquido (ella, porque contiene miel) y yo el jabón sólido, después ya veremos qué hacemos: más sólido de otra marca o reusaremos el frasco para ir a comprar jabón líquido a granel.

3. Desodorante sólido

El desodorante que tenemos también lo compramos en LUSH. Nos lo pudimos llevar sin plástico pero si me tuvieron que poner la etiqueta por si alguien que lo fuese a utilizar era alérgico a algún ingrediente, así que aún tengo la etiqueta por si vamos otra vez a comprarlo, que no me den otra. Huele muy bien y es suave en las axilas. Lo único malo es que se tiene que tener tapado, sino la superficie se endurece, se pone marrón y ya no deja ir sólidos. Si no queréis usar un desodorante con olor, podéis usar solo bicarbonato de sodio: espolvoreáis un poco en las axilas y ya está. Si no, hay algunos tutoriales para hacer desodorante en casa. Aquí tenéis uno y aquí otro, los dos muy diferentes y que vale la pena probar porque nuestra piel tiene diferentes necesidades.

4. Pasta de dientes

La primera vez que pensé en dejar de usar pasta de dientes en tubo de plástico, seguí esta receta y mi pareja, después de probarlo una vez, decidió que eso no era para ella. Así que tuve que encontrar otra solución y tuve la suerte de mi lado. En mi tienda a granel empezaron a vender pasta de dientes en tarros de cristal que pueden ser devueltos una vez utilizados: yo me llevo un descuento en mi siguiente compra y ellos desinfectan el tarro y lo vuelven a poner a la venta. Un win-win en toda regla. Puedo escoger entre dos sabores: menta normal o carbón vegetal y el bote es de 100ml así que es perfecto para viajar. Si vosotros no tenéis tanta suerte, podéis probar la receta que yo probé al principio o tenéis otras alternativas como la pasta dental en polvo o sólida o el miswak (producto 100% natural). Si probáis alguna de estas dos cosas, decidme a ver qué tal.

5. Crema hidratante corporal

Mi tienda a granel también vende su crema corporal en tarro retornable/reusable de cristal. Cuando se me acaba, lo devuelvo y me descuentan en mi siguiente compra. A veces, si no tengo hidratante a mano, uso aceite de coco que es muy nutritivo.  Si tenéis tiempo y queréis hacer vuestra propia crema hidratante, Atelier Bio en Barcelona os puede enseñar no solo a hacer crema hidratante del cuerpo pero también facial y otras mil maravillas. Online también podéis encontrar millones de tutoriales y recetas.

6. Crema hidratante facial

No soy muy manitas ni tengo todos los electrodomésticos que se necesitan para hacer la crema hidratante en casa, así que compré la que uso ahora en Copenhagen, en la tienda Isangs, que vende todo tipo de productos para el cabello y cosmética a granel para hacer tus propias cositas en casa. Es de base aceitosa, y una vez la termine, reusaré el tarro para hacer la mía propia. Como a veces no tenemos ni el tiempo, ni las ganas, ni el material, cuando encuentro este tipo de marcas éticas, pequeñas y veganas no me sabe nada mal gastar mi dinero.

7. Discos desmaquillantes

Estos discos están hechos de 100% algodón orgánico, pueden ser lavados en la lavadora en la misma bolsa de rejilla en la que vienen y reusarlos como nuevos. No me maquillo mucho, todo se tiene que decir, y las pocas veces que lo hago, me desmaquillo con un poco de aceite de oliva. Normalmente solo me pongo máscara de pestañas y un poco de lápiz de ojos.

8. Aceites esenciales

Cualquier fanático de la cosmética y los remedios naturales os deleitará con todos los beneficios de los aceites esenciales, y es que van más que bien. Uso lavanda para los dolores de cabeza. Me pongo unas gotas en las sienes y masajeo. Un par de gotas en los cojines dejan un olor fantástico en el cuarto y relaja la mente antes de dormir. La menta la usé para la pasta de dientes casera, y ahora la uso si tengo mucha tos, porque es fantástica como expectorante. También va bien para los dolores musculares y para los dolores de la regla.

¿Aún tenemos plásticos en el baño?

Sí que los tenemos sí. Este blog va sobre aprender a vivir residuo cero y como no hace mucho que he empezado, aún hay plásticos corriendo por casa y por el baño, por ejemplo la crema solar y las cuchillas.

La crema solar la compré el verano pasado. Para los que no me conocéis, soy más blanca que una pared, y por lo tanto me quemo con facilidad si estoy más de 2 minutos bajo el sol (no, no me gusta ir a la playa). Así que aún conservo un poco de crema de vacaciones pasadas y voy a seguir guardándola hasta que la acabe. Lo que no sabía era como de mala es la crema solar convencional para el medio ambiente . Así que me he decidido usar lo poco que me queda para cuando no vaya a la playa y buscar algunas alternativas para el único día del año que voy a la playa.

Por lo referente a las cuchillas, yo no me afeito, me depilo. Pero todo el mundo sabe que no puedes planearlo todo al detalle, así que he tenido que recurrir a la cuchilla más de una vez. Como aún tenemos algunas, las acabaremos, pero una vez se acaben, tengo toda la intención de comprar lo que se llama una maquinilla de afeitar (safety razor). Puedes comprar las cuchillas a montones, que es la única parte que se cambia, y vienen en paquete de cartón.

Lo otro que quería subrayar aquí es: no vivo sola. Mi pareja no está tan puesta en esto del residuo cero como lo estoy yo, y por lo tanto quiero hacer este estilo de vida lo más fácil y entretenido posible. A veces he tenido que buscar alternativas en otras marcas u otros tipos de producto que no entraban en mi lista, pero que han tenido buen resultado en convencer a mi pareja que no todo tiene que ser como nos dicen en la tele. Así que, si a veces tenéis que hacer sacrificios porque vivís con colegas, pareja o familia, un buen entendimiento hace que todo el mundo vea esto del residuo cero con mejores ojos. Ya hablaremos de esto más adelante.

Espero que esta larga lista os funcione u os anime a probar cosas nuevas si aún no habéis probado nada. Si ya habéis probado alguna cosa o tenéis un remedio o receta que nos pueda venir bien a todas/os, por favor, ¡compartidla! En la parte II hablaremos de otros sustitutos en el baño, como los palillos de las orejas, el papel de váter o el hilo dental.

¡A disfrutar!

 

-M

 

One Reply to “La hora del baño: parte I”

  1. En aquest apartat he après moltes coses que desconeixia. Gràcies per tota la informació.

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