Refugiados y cambio climático: ¿qué tienen en común?

Hoy me gustaría hablar sobre uno de los temas que más me inspiró a cambiar mi estilo de vida. Cuando vivía en Copenhagen hice un máster llamado Disaster Management. Mis estudios iban sobre cómo lidiar con los desastres naturales y los provocados por el hombre y prevenir los efectos y consecuencias de los mismos, así que mi interés en cómo la tierra está cambiando y cómo nos relacionamos entre nosotros, llegó a límites insospechados. De ahí sale mi convicción de que todos podemos y debemos hacer algo para cambiar nuestra realidad. Hay un concepto que especialmente se me quedó grabado en la mente que ya mencioné en mi primer post y del que hoy quiero hablar: los refugiados climáticos. (Cuando hablo de este concepto, incluyo tanto refugiados como desplazados, pero es más fácil para mi redacción solo usar el primer término. Pido disculpas de antemano).

Es importante que hagamos primero una diferencia entre estos dos conceptos: refugiado y desplazado interno. El factor que los diferencia es básicamente su posición física. Mientras que un refugiado cruza la frontera de su país, un desplazado deja atrás su comunidad y casa para desplazarse a otro punto del mismo país. Otra diferencia muy importante es que un refugiado cae en la jurisdicción de la Convención del Estatuto del Refugiado, y por lo tanto, el país donde pida refugio debería encargarse de velar por su seguridad y bienestar. Un desplazado interno queda a manos de su propio gobierno, aunque este no esté preparado para asegurarle esta seguridad y bienestar o sea este mismo el que lo persigue. Hay mucha gente que no tiene los recursos económicos o que tiene limitaciones físicas o psíquicas que le impidan moverse o hacer un viaje tan largo y muchas veces peligroso para cruzar la frontera y que por lo tanto, decidan quedarse en su mismo país.

Un refugiado es una persona que debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país; o que careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores no quiera regresar a él

Viendo esta descripción, ¿dónde caen los refugiados climáticos? Los refugiados climáticos son aquellas personas que deben abandonar sus casas y comunidades debido a los efectos del cambio climático y el calentamiento global. Si comparáis las dos descripciones veréis que hay un vacío político e institucional, dónde los refugiados climáticos no entran en la descripción acordada en la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, y por lo tanto, están totalmente desprotegidos en caso que decidan emigrar y buscar refugio en otro país. Si seguimos tratando la tierra como lo estamos haciendo ahora, el número de refugiados y desplazados climáticos aumentará a 200 millones a mitades de siglo. Y esto supone que habrá la peor crisis migratoria que se ha visto en la historia.

¿Cómo afecta el cambio climático y el calentamiento global a la humanidad? Ya conocemos algunas de las consecuencias: cambios de temperatura, sequías, incremento del volumen del océano, más desastres naturales, etc. Cada uno de estos efectos causa problemas en diferentes comunidades, vamos a verlo paso a paso.

El calentamiento global provocado por la quema de combustibles fósiles y la deforestación hace que las temperaturas suban y bajan y esto hace que las tierras que antes podían ser cultivadas, queden desiertas, que los cultivos y animales que sobrevivían a según qué temperaturas, ya no puedan hacerlo. Por ejemplo, en Mongolia las temperaturas que alcanzan los -50ºC, han congelado todos los animales de los que vivían y se alimentaban la mayoría de los nómadas. Cada año, el desierto del Gobi en China se expande 3.600 kilómetros cuadrados; Libia, Marruecos y Tunisia pierden unos 1000 kilómetros cuadrados de tierras cosechables al año por culpa de la desertización. Esto hace que estas comunidades emigren hacia las ciudades donde tienen que empezar su vida desde cero y sin tener demasiados recursos, ni económicos ni por parte del gobierno.

Pero las temperaturas que suben, también hace que los recursos naturales como el agua, escaseen. La Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, iba a ser la primera ciudad a quedarse sin agua (por suerte para todos, hubo lluvias durante este mes de febrero). Y si no hay agua, no te quedas en ese sitio, ¿verdad? Básicamente, porque no se puede sobrevivir, sin agua y sin comida, porque recordemos que la mayoría de agua se gasta en regadío y en alimento para animales. Muchos conflictos alrededor del mundo también vienen provocados por guerras sobre recursos naturales. De hecho, la subida del precio del trigo, debido a la escasez de lluvias, fue uno de los factores que influyó en el estallido de la guerra de Siria juntamente con otros conflictos ligados a la Primavera Árabe.

Otra consecuencia del calentamiento global es que los glaciares se derriten, incrementando el volumen de agua dulce en el mar y provocando un aumento del nivel del mar. ¿Qué significa esto? Esas poblaciones que viven cerca del mar y que no son muy elevadas, se verán sumergidas y todos sus habitantes deberán emigrar. Las Maldivas son un ejemplo muy claro. Esta isla en el océano índico está solo 2,4 metros por encima del nivel del mar, y alrededor del 25% de su economía proviene del turismo, y con el incremento del nivel del mar, la isla no puede soportar tantos hoteles y otras atracciones turísticas. La pesca es la segunda economía más importante de la isla. El aumento de agua dulce en el mar supone una amenaza para según qué ecosistemas de coral, haciendo que las hábitats naturales de los peces sea insostenible, y por lo tanto, también amenaza la economía del país. Los habitantes se verán obligados a emigrar a otros países, si no es por la economía, será por los niveles del mar. De hecho, el gobierno de la isla ya ha empezado a hacer tratos con Australia, India y Sri Lanka en caso de que la isla no sea habitable en el futuro. ¿Os imagináis ser obligados a ser separados de toda vuestra familia, vuestros amigos, vuestros vecinos? Porque ¿como desplazas a una ciudad entera, a una comunidad respetando sus tradiciones y su cultura? Es muy difícil. Otras ciudades y países, como por ejemplo Venecia o Bangladesh o las islas Marshall, Kiribati o Tuvalu se encuentran en la misma situación.

Los desastres naturales (tsunamis, huracanes, erupciones volcánicas, terremotos, sequías, etc.) dejaron a su paso 23 millones de desplazados en 2016. Aunque no se puedan prever muchos de estos desastres que la madre naturaleza suelta de vez en cuando, el cambio climático y el calentamiento global hacen que la severidad y la frecuencia de estas catástrofes vaya en aumento, imposibilitando la reconstrucción adecuada de asentamientos o la destrucción continua de cosechas o material de sustento de dichas comunidades.

Y aunque, desgraciadamente, todo esto que hemos visto y comentado aquí afecte de manera desproporcionada países en vías de desarrollo, también países como Italia, Estados Unidos o Canadá sufren sus consecuencias. De hecho, la mayoría de contaminación y daño en el medio ambiente proviene de estos países desarrollados. La diferencia es que muchos de estos gobiernos si que están preparados para afrontar los números que todos estos factores pueden suponer para su población, pero ¿qué hay de los países que no lo están? De hecho, la mayoría de refugiados buscan asilo en países vecinos que no están económicamente preparados para ello. Muchos de los refugiados Sirios están en Turquía, Líbano o Jordania, mientras nosotros nos quejamos de que no tenemos ni espacio ni dinero para acoger a aquellos que se juegan su vida en el mediterráneo. Muchos somalíes se refugiaron en Kenya durante la guerra civil, y aún lo hacen huyendo de hambruna y del terror. Una buena parte de afganos han buscado casa en Pakistán o en Irán. Y millones de personas siguen abandonadas en sus propios países de origen.

Creo firmemente que nosotros sí podemos hacer algo para frenar todas estas catástrofes. Para ayudar a nuestras hermanas y hermanos alrededor del mundo. Con esta publicación quería compartir con vosotros qué significa para mi este movimiento del residuo cero, de decir que no al fast fashion, de ser vegana, de tener en cuenta cómo consumo y me muevo por el mundo. Podemos y debemos marcar la diferencia en esta vida. Que no solo estamos dañando la tierra, también a nosotros mismos. Y si no podéis disfrutar de este tipo de economía, compartid, hablad sobre el tema y no dejéis que se quede en un rincón de vuestra cabeza. Juntaros con un grupo de solidaridad, haced donaciones a organizaciones que están en el terreno, sumaros a una manifestación, firmad una propuesta, buscad información sobre cómo podéis implicaros, demandad cambios en las políticas de hoy en día.

Luchar vale mucho la pena.

 

-M

 

p.s. Las imágenes utilizadas en esta publicación son de licencia CC “sin restricciones de derechos de autor conocidas”, y las uso para ampliar y comunicar efectivamente mi mensaje. No se identifican con los países o lugares que son mencionados en el texto.

2 Replies to “Refugiados y cambio climático: ¿qué tienen en común?”

  1. Ara he trobat un moment per llegir el post amb calma, i m’ha semblat molt revelador! Gràcies per compartir-ho i explicar-ho tant clar!

    1. Gràcies a tu per llegir-me! I moltes gràcies per les teves paraules 🙂

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